Me resulta llamativo que una historia de 1979, ambientada además en la Revolución Francesa, sea tan resonante con tantas cosas actuales.
Su mayor punto fuerte: la construcción de sus personajes. Al comienzo de la trama, ya tenemos los diferentes entramados políticos y sociales de la historia. El narrador, que resulta cada vez menos necesario y se agradece que su presencia no sea constante (y por lo tanto, molesta), cuenta lo que debe contar y deja que la historia por sí misma haga el resto. Tuve la fortuna de poder verlo en Japonés, aunque subtitulado en inglés, pero lo llamo fortuna porque la traducción del doblaje cambia MUCHÍSIMO varios momentos importantes en la historia. Por otro lado, destaco mucho la BSO porque tiene varios momentos instrumentales que remarcan la grandeza de Oscar como una militar de alto rango y ante todo, profesional. Es un personaje admirable en muchos sentidos, y todo su arco de crecimiento está perfectamente justificado. Oscar resulta quizás el personaje más tridimencional de todos, pero no es la única. María Antonieta, André, Robespierre, Luis XV e incluso Rosalie, que aparece mucho menos, son personajes que están BIEN ESCRITOS y no se recuestan en el hecho de estar inspirados en personajes históricos reales a que la imaginación haga el resto. Son coherentes con la historia que desean contar, sin desviarse excesivamente de sus contrapartes históricas.
Luego está la cuestión de Oscar, como una mujer criada en el 1700 en el rol del hijo varón que Jarjayes no logró tener. Sí, es interesante la propuesta de una mujer que rompe con el concepto del género femenino, incluso para la época, pero más interesante es como eso se plantea como un conflicto interno cuando se encuentra enamorada por primera vez. Todo ese desarrollo y esos capítulos me parecen fantásticamente bien hechos. No sólo porque pone de relieve que quizás Oscar no es tan feliz siendo Oscar, sino porque desarrolla muy bien la razón por la que por primera vez desea ser y verse como una mujer de sus tiempos. Vuelvo a repetirlo, a nivel narrativo, esta historia es fantástica. Por su parte, como seiyuu, Reiko Tajima hace un trabajo increíble y hermoso, dándole a la heroína de dorada cabellera y ojos zafiro, un tono de voz inolvidable en cada emoción sea llanto, risa, ira o simplemente la solemnidad de todo su personaje.
Por último, decir que el OP es de los pocos que nunca salté porque, realmente, tanto la letra como el ritmo son preciosos. El Ed por su parte, no me encantó tanto, y resulta bastante spoileador por otra parte. Aunque eso a mí en sí no me moleste.
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