

Sinopsis
Shirotsugh Lhadatt es un soldado que forma parte de las Fuerzas Espaciales del Reino de Honneamise. A pesar de lo grandiosa que suena, él y sus compañeros son vistos como el hazmerreír del resto del ejército porque son soldados “sin enemigos”. Igualmente la opinión pública y el gobierno creen que su existencia es innecesaria.
Sin embargo, Shiro decide convertirse en el primer hombre en llegar al espacio tras un encuentro casual con una mujer religiosa. En ese contexto, políticos y líderes militares de varios países intentan utilizar el despegue para causar una guerra. ¿Podrá nuestro joven astronauta escribir una nueva línea en la historia de la humanidad?
Trama y Desarrollo
Siempre me han parecido admirables las ansias de Gainax por buscar llegar a la cima de la animación, presentando obras tan ambiciosas como esta. Antes de que ellos llegaran con su primer proyecto serio al mundo de la animación no había ninguna película que hubiera costado tantísimo dinero. Estamos hablando de un presupuesto de 800 millones de yenes, aunque luego no recaudaron ni la mitad. Sé que hoy aquellos que la conocen la valoran relativamente bien, pero es una pena un fracaso tan estrepitoso en taquilla. Analicémosla para saber cuáles han sido sus errores y aciertos.
La historia de este largometraje se ubica en un mundo ficticio distinto al nuestro. La evolución de la humanidad en esta Tierra alternativa ha sido similar, pero se notan claras diferencias. Hay una combinación de elementos posteriores a la primera mitad del siglo XX con otros de épocas más antiguas, llamando mucho la atención el tipo de moneda que utilizan y la vestimenta de los soldados y otros habitantes. En este mundo encontramos dos grandes naciones: el Reino de Honneamise y la República. Su situación política es tensa, ya que han estado enfrentados durante mucho tiempo. En cierta manera podríamos compararlos con la situación que vivían los Estados Unidos y la URSS durante la Guerra Fría. Concretamente, diría que se trata del momento de la carrera espacial. Debido a ello, el Reino de Honneamise creó una pequeña unidad dentro del ejército que llamamos Fuerzas Espaciales. Sin embargo, las esperanzas por llegar al espacio parecen escasas debido a las constantes pérdidas materiales como humanas. Estos fracasos han hecho que su presupuesto se haya recortado año tras año y que el Rey y la Cámara de los Nobles hablen ya de suprimir ese cuerpo. El pueblo tampoco los apoya demasiado, creyendo que están desperdiciando sus impuestos. Y el resto del ejército se mofa de ellos por no tener siquiera un enemigo con quien luchar.
Nadie cree que sean útiles para la sociedad y tampoco nadie piensa que puedan llegar al espacio. En este contexto, seguimos los pasos de Shiro, un soldado desmotivado que no se toma muy en serio su trabajo. Él mismo cree que su unidad no tiene futuro y piensa en buscarse otro trabajo. Tras el fracaso de Ghida, el quinto satélite que intentan hacer despegar, estaba convencido de ello. No obstante, su forma de pensar empieza a cambiar tras encontrarse con una mujer devota llamada Riquinni. Ella cree que alcanzar las estrellas sería algo maravilloso y esta ilusión hace que se entusiasme por fin con su trabajo, presentándose poco más tarde para ser el primer astronauta del proyecto espacial que tienen entre manos. A partir de aquí Shiro empieza a madurar por la relación con la chica y sus deseos de dar un paso más allá en el progreso de la humanidad junto con sus compañeros.
Pese al aire de pesimismo y escepticismo, durante la primera parte vemos como Shiro se prepara duramente. Este alcanza las condiciones y la experiencia necesarias para llevar a cabo sus ambiciones. Al mismo tiempo avanza la construcción del satélite que será capaz de llevarlo hasta ahí y poder hacerlo regresar. Todo este proceso por el que pasa nuestro protagonista es interesante, así como el cambio gradual en su actitud y mentalidad gracias a las relaciones con Riquinni, Manna y su equipo. Ciertamente en un principio el giro en su forma de actuar se debía más a las ganas de impresionar a la chica, pero luego de verdad madura al ver como todos se esfuerzan para ver como los frutos de su trabajo por fin crecen y como las ideas espirituales de Riquinni le hacen cambiar su perspectiva. El problema que tiene la película es el ritmo lento y la falta de otros focos de interés. Durante la primera hora es difícil mantenerse entretenido por mucho tiempo la verdad. El proyecto avanza sí, pero esto es insuficiente. Podrían haber añadido un contexto más complejo a la situación política de ambos países o bien contar dar un tratamiento más específico a alguno de los personajes que aparecían en pantalla como el caso de Riquinni. Al final solo tenemos al protagonista como personaje relevante, el cual no tiene mucho atractivo aunque su evolución valga mucho.
En la segunda parte, el interés se refuerza gracias a la introducción de un conflicto que podría amenazar la vida de todo el equipo. A pesar de tener el cohete casi terminado, se revela que el gobierno ha estado utilizando el proyecto para poder iniciar una nueva guerra. Ellos quieren situar el lanzamiento cerca de la frontera de la República, ya que actualmente están enfrentados con ellos y buscan apropiarse de él. De esta manera obtendrían una excusa para poder atacarlos si su ejército decide pisar suelo real. Por el bien de este plan, empiezan a convertir a Shiro en una estrella de los medios y en un héroe nacional. La publicidad acerca del plan espacial empieza a emitirse por televisión para que sus enemigos cobren mayor interés. Aquí observamos también como Shiro se da cuenta de que está siendo utilizado por las altas esferas, sin importarles que atenten contra su vida. Aún con ese disgusto, tanto él como sus compañeros no se rinden y deciden luchar por terminar lo que empezaron. Saben que podrían morir, pero están decididos. Intentan asesinarlo, pero tampoco se rinde. Parte de la sociedad protesta en contra, pero siguen. Incluso cuando están a punto de completar el despegue no tiran la toalla porque el lugar se esté convirtiendo en un campo de batalla. En ese momento somos testigos de la satisfacción de todos al lograr su ansiado objetivo y como Shiro por fin está en órbita. Sin temor a equivocarme es una de las escenas más memorables del anime. Se experimentan los efectos de esa catarsis tras el logro de una de las metas de la humanidad.
Hablando del tema espacial, si te pones en el pellejo de una persona que vivió hace más de 60 años comprendes lo absurdo que sonaba la idea de poner en órbita a un hombre en el espacio. Ciertamente esto podría aplicar a muchos avances como la televisión o el Internet. ¿Estando a inicios del siglo XX serías capaz de asumir que es posible ver un programa que está sucediendo a cientos de kilómetros de tu posición? Probablemente no. Es exactamente lo mismo que la fantasiosa idea de salir de la Tierra y explorar nuestro Sistema Solar, algo que aún hoy tiene mucho que avanzar. No obstante, desde siempre fue uno de los sueños de la humanidad saber el descubrir que hay más allá de nuestro planeta. Que se esconde en la inmensidad del universo. La película nos transmite bien esta idea de cómo el ser humano de manera entusiasta progresa. Pero al mismo tiempo nos muestra que este progreso se ensombrece en muchas ocasiones por culpa de la ambición de los poderosos y su aplicación para la guerra. En cierta manera se trata de una reflexión filosófica un tanto ambigua en algunos puntos, pero que se termina captando en general. Lo mejor es que esta reflexión acerca de la historia de la humanidad y los constantes conflictos que ha sufrido para llegar hasta ahí viene de la mano del crecimiento del protagonista, el cual culmina con el lanzamiento. Cuando está en órbita podemos observar como Shiro reza por el perdón de la humanidad y se inicia un montaje de su propia vida y los logros de su mundo.
Personajes
-Shirotsugh Lhadatt: Soldado de la unidad de las Fuerzas Espaciales y el primer astronauta de la historia. Shiro procede de una familia de clase media y de pequeño quería ser piloto militar, pero sus notas en el instituto eran demasiado bajas así que aceptó unirse a las Fuerzas Espaciales. En un principio, Shiro es un chico sin espíritu y talento. La mayoría del tiempo prefería descansar, jugar a las cartas con sus amigos o ir a algún burdel donde disfrutar la noche con alguna mujer. Pero tras los cambios ya citados se toma más en serio su puesto y se convierte en alguien de provecho. Más maduro y más responsable en general. A pesar de que sufre algunos bajones fruto de las conspiraciones urdidas por los políticos o la dureza de las pruebas, sigue avanzando.
-Riquinni Nonderaiko: La amiga de Shiro, aunque también la chica que le gusta. Ella es una mujer religiosa que cree en la llegada del Juicio Final, repartiendo panfletos por las calles para intentar concienciar a la gente. Riquinni piensa que esto es una consecuencia del modo de vivir despreocupado que tiene la mayoría de la gente, pero especialmente por culpa de las guerras y los conflictos. Por ese motivo, su ideal es la paz. Estas ideas terminan por influenciar a Shiro, aunque su relación también hace que este se humanice más. En cambio, para Riquinni él es un buen amigo con el que hablar, sobre todo de las estrellas y el espacio. Fuera de sus ideas religiosas, se nota que es una persona amable y comprensible. Junto con su “hermana” pequeña, viven de forma humilde en la casa de su tía. Cada día trabaja en el campo, cuida de su hermana y reparte folletos en la ciudad.
-Manna: Ella es una niña de corta edad que vive con Riquinni. Manna realmente es la hija de su tía, pero vive con Riquinni porque la abandonó. Normalmente se muestra callada y con la misma mirada extraña en el rostro. A menudo, puede vérsele jugando con los insectos o fabricando algo. El abandono de su madre parece que provocó esa forma de ser suya.
Fuera del protagonista, cuesta encontrar un personaje que valga tanto la pena. Casi todos los personajes secundarios podrían considerarse en la línea de lo aceptable porque tienen cierta caracterización que incluye una personalidad definida, pero ninguno resalta mucho ni hay elementos que intenten darle mucho protagonismo o siquiera tiempo en pantalla suficiente. Alguno podría mencionar a Riquinni, pero desconocemos bastante sobre ella. Muy poco de su religión (de dónde proceden sus ideas) y casi nada de su pasado. Tampoco recibe desarrollo alguno o sufre una catarsis. En cambio, con los compañeros de Shiro sí hay una catarsis al ver como todos sus esfuerzos son cumplidos al despegar el cohete.
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