

No sabéis cómo cuesta elaborar una sinopsis coherente e intrigante sobre este largometraje porque prácticamente la historia no tiene ninguna revelencia real. Más bien se puede resumir en escena de acción tras escena de acción. En una persecución sin un final aparente que desemboca en una lucha con varios robots gigantes. Sin duda, mis palabras podrían causar una profunda desilusión, pero en realidad esto tiene su explicación. Este largometraje lanzado en formato OVA podría ser visto como un experimento por parte de los animadores implicados. Uno de ellos fue Hideaki Anno, pero había otros muchos de renombre que probablemente querían dar rienda suelta a sus inquietudes.
La historia tiene lugar en Aqualoid, un planeta rocoso sin apenas vegetación donde los únicos animales que vemos son lagartos, aves y otros seres extraños. El asunto se centra básicamente en la lucha entre los Orgánicos -en realidad solo son cuatro humanos- y los Inorgánicos, compuestos por unos cuantos robots gigantes y un pequeño grupo de motoristas robóticos. Luego podríamos hablar de que existe una pequeña historia de fondo que se podría construir, pero nada de ello importa realmente porque la acción aquí es lo primordial e imprescindible. Su intención es mostrarnos impresionantes secuencias de acción y... claro que lo logra!
Nada más darle al intro no tardan mucho en ofrecernos una persecución llevada a cabo por un monstruo azul que pretende comerse a otro más pequeño de color amarillo. En primera instancia vemos como la pequeña bola amarilla va dando pequeños saltos de forma veloz para escapar del depredador, pero visto desde atrás mientras el horizonte se extiende a medida que estos corren. Luego pasamos a verlos de frente hasta que se choca el glotón con una roca que destruye en mil pedazos. Finalmente, el pequeño se salva al toparse con su amiga humana y el azul desiste. Es difícil describir con más detalle esta escena, pero hay una gran sensación de velocidad y el movimiento es fluidísimo. En cierta manera se asemejaba a esos cortos protagonizados por el Coyote y el Correcaminos, aunque sin llegar a ser tan hilarante. Y así la serie se apuntaba otras tantas escenas de acción como la protagonizada por los tres motoristas Inorgánicos que intentan tirar a Rasa de su aerodeslizador, la caída de Nam desde el principio, los combates contra los robots gigantes (verde, rojo y azul), etc
Cada una de estas escenas tiene algo que pocas veces se había visto en la animación japonesa, ¿qué es? Por ejemplo, el uso inigualable de la cámara y la capacidad de rastrear lo que ocurre a esa velocidad. La cámara salta hacia adelante y hacia atrás, de de abajo a arriba y viceversa. Hay una cantidad inaudita de dinamismo, así como muchos efectos visuales: explosiones, rayos láser, etc. Probablemente esta OVA fue influenciada por la antigua Macross (1982), la cual usaba estas técnicas en menor medida. Se puede decir que aprovecharon bien lo visto ahí para hacer esto.
Por contrapartida, el apartado técnico no es una maravilla en todos los aspectos. Debido a su enfoque visual en el movimiento, cada vez que esté presente el dibujo de los personajes y los fondos pueden resultar muy inconsistentes. En esos momentos todo parece muy caricaturesco. Tampoco es que importe, por ejemplo, que los fondos sean detallados. La mayor parte del tiempo el escenario es un espacio rocoso donde únicamente corretean los héroes y los antagonistas. En el último tramo, la acción tiene lugar en una ciudad en ruinas, pero no hay mucho que añadir más que las caídas de escombros y demás. Los diseños de personajes son simples, tanto para humanos como para robots. A los segundos puede identificárseles por el cristal rojo de su cabeza. En cuanto a la música, esta solo toma el papel de estar ahí para ambientar. Los pocos temas musicales que hay poseen un ritmo constante y llano, nada que resaltar.
Como dije no esperes enterarte mucho sobre lo que te cuentan porque las escenas de acción opacan cualquiera cosa que no tenga que ver con ello. Nombrar aspectos como la plausibilidad -no hay- o la complejidad de la historia tienen cero importancia. Solo pequeños momentos cómicos se salvan de esto como las breves conversaciones entre dos ancianos que viven en ese planeta -como si pretendieran darnos un descanso de tanto movimiento loco- o las estupideces de los propios antagonistas con ese robot verde que grita sus ataques con el nombre de verduras en inglés.
En cuanto a los personajes, son unos tipos agradables pero apenas se definen por sus apariciones en pantalla y se sabe tanto de ellos como nada. El anciano Bao Luzen es el que más destaca, ya que demuestra un mayor rango de características, pero sus rasgos se corresponden con un modelo claro. Lo que verdaderamente me hace gracia de este asunto es la bola amarilla porque resulta ser el más útil del elenco, salvando al resto. Podríamos comentar el enfoque al enorme trasero de la bonita Rasa, pero creo que sobra.
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