
a review by Turcobandido

a review by Turcobandido
En 2021, cuando salió el one-shot original de Look Back, acababa de terminar mi grado universitario. Había subido mi TFG, había hecho la graduación y por fin tenía mi diploma en "creación y desarrollo de videojuegos". Con una palmadita en la espalda, me preparé para en unos tres meses entrar en una universidad escocesa para completar un máster en ese mismo ámbito y volverme un verdadero "game designer". Un año más tarde, habiendo vivido en el extranjero un año entero, volví a mi tierra natal con otro diploma más. Estaba lleno de ganas de poder incorporarme a algún sitio.
Estuve año y medio buscando trabajo. Sin resultado.
La industria del videojuego está rota, pero eso no viene tanto al cuento. El caso es que quería intentar entrar de cualquier manera e hice cursos y cursos. Pero no había ofertas para juniors. Las pocas entrevistas que hice todas me decían que muchas gracias, pero que no. A día de hoy, me imagino que hubiese sido el primero en ser despedido, al igual que otros compañeros míos de mi uni.
Encontré trabajo, con mucha suerte, como redactor, redactor de cursos de inglés, curiosamente. Me encantaba escribir, lo había hecho desde hace tiempo y hasta escribía en ese momento para una página web semi-profesionalmente. Esta semana pasada me he despedido de un proyecto de videojuego en el que estaba colaborando. No podía vivir trabajando casi 12 horas al día entre la redacción, moverme entre sitios y programar. El juego tenía potencial, pero en un mundo donde la gente es difícil que pueda compaginar el arte con la vida, en el que las empresas no saben cómo compaginar el arte con ganar desorbitadas cantidades de dinero... El arte y la pasión de la gente suelen caer primero.
Así me encuentra Look Back, la película, en 2024.
Han pasado muchas cosas desde ese one-shot inicial, pero mi relación con lo que creía que era mi medio de expresión principal ha cambiado. Ahora tengo cierta tirria hacia la industria, el medio, el público. Diría que estoy reenfocando mi vida a un nuevo camino, pero todavía me cuesta dar esos primeros pasos.
Look Back me pregunta, ¿qué has sacado de esa experiencia creativa? ¿Qué es lo que como personas podemos sacar de esos años utilizados en mejorar como artistas? Por supuesto, en el caso de Look Back, se trata de una respuesta más clara pero a la vez más amarga. Look Back es una reflexión que surge de un lugar mucho más trágico. Yo todavía, a mis 25 años, tengo tiempo para reconducir todo, pero, ¿me arrepiento de haber dedicado unos buenos años a una industria que ahora repudio?
No.
Look Back me ha golpeado ahora mucho más fuerte que cuando lo leí por primer vez. Me ha recordado cómo podemos sentirnos pequeños y cómo podemos sentirnos grandes cuando dejamos nuestra alma y sus expresiones abiertas al mundo. Me ha recordado cómo el acto de crear es un proyecto sin glamour en el que se mezcla dolor y gloria. Me ha recordado a todas las personas con las que estuve durante mi carrera universitaria... y durante mis clases de pintura en el colegio. Con 10-12 añitos.
Lucía, se llamaba, la chica que mejor dibujaba de la clase. Era increíble. Todavía me acuerdo de su retrato de un cowboy. Me sentía a veces igual que Fujino, sin ganas de seguir tras ver su habilidad. He intentado buscarla por LinkedIn e Insta. No la encuentro. No sé si su vida habrá pasado por lo mismo o no.
Todo esto, todas estas experiencias... son la vida. Uno no siempre gana, uno no siempre tiene la historia con el final feliz que solemos crear, pero podemos refugiarnos en el hecho de que podemos expresarnos a través del arte. Este texto, sin ir más lejos, es un intento de plasmar todo lo que esta cinta me ha propuesto y mi respuesta a ella.
Que ojo, no quiero decir que Look Back a nivel técnico no tenga nada que ofrecer. Es una adaptación simplemente magistral del oneshot de Tatsuki Fujimoto que plasma a la perfección su estilo. La calidez de sus dos protagonistas o la soledad de su últimos compases. Todo es plasmado con inmaculado detalle.
Como adaptación, es sobresaliente, pero hoy quería hablar de esa pregunta que ofrece. Todo lo que he dado a expresarme en esta vida a través de las teclas, a través de las pinceladas, a través de las cuerdas de un violín que no he tocado en casi una década... han valido la pena. Me han hecho como soy. Habrán pasado cosas malas quizás por mis decisiones, quizás podría haber seguido por algún camino al que tanto tiempo dediqué, pero sigue siendo parte de mí. Añoro esos momentos y tengo esos arrepentimientos, pero quiero seguir adelante e intentar mostrar mi alma como pueda. Y agradezco mucho a Look Back que me lo haya recordado.
45.5 out of 46 users liked this review