
a review by Turcobandido

a review by Turcobandido
Cuando empecé a leer Oshi no Ko, fue casi una maratón. Me acuerdo de tener una reacción bastante aversa a los primeros capítulos y su trama de reencarnación que rallaba peligrosamente en el shock, pero después de ese loco prólogo, Oshi no Ko pasó a ser una especie de shonen que mezclaba la "lucha sin luchar" enfocada en el mundo del espectáculo con misterio, venganza y una buena dosis de dramas amorosos que me agarró en una cuestión de segundos.
Qué queréis que os diga, yo venía aquí para ver cómo diseccionaban el mundo del espectáculo. Me parecía una premisa interesante el tratar de mostrar las peores cosas de la industria y tratar tu reputación y tu habilidad como actor o idol como una meta más para el objetivo global de la serie que era o el alcanzar el estrellato o el encontrar al principal villano desde el cual se escribía todo el misterio.
Poco a poco veíamos a Ruby y Aqua mejorar en sus propósitos y probar nuevas cosas como una obra de teatro o editar una película. Al mismo tiempo había escándalos, nuevos "aliados" y se sentía que había un poco de progresión constante. Me gustaba algunos de los puntos más misteriosos de la obra como su misticismo (que tampoco es que se desarrollase mucho) o incluso lo macabra que podía llegar a ser en ciertos capítulos que creo que funcionaban muy bien.
Ahora bien, yo no soy casamentero y el romance no me ha gustado.
Realmente no me interesaba demasiado todo el tema amoroso de si Aqua acabaría con tal persona o no. Los personajes no me parecían tan interesantes a nivel de parejas y no me parecía que compartiesen tanta química. No es una situación como la de Momo y Okarun en DanDaDan, por ejemplo, donde estoy todo el puto rato gritando para que acaben juntos y cada posible tentación me parece que se trata con mucho tacto. Aquí los obstáculos estaban demasiado forzados en muchas ocasiones y hay tantos intentos de "shock" que sinceramente hacia el último tercio de la obra me estaba aburriendo ya de todas estas dinámicas. Que a ver, entiendo que es parte de la gracia dentro de una serie sobre actuar dramas y sé que el mundillo del espectáculo está lleno de gente metomentodo que se pirra por cualquier exclusiva de amores, pero yo soy un poco más sobrio.
En fin, hacia el último tercio de la obra, cada semana se me estaba haciendo cada vez más pesada. Se había dejado de lado todo el tema del mundo del espectáculo en clave de shonen para tratar el misterio principal. Un misterio que estaba dando tales vueltas que sinceramente parecía que todo se alargaba innecesariamente. Había varios giros que sinceramente son tonterías que duran un capítulo y no contribuyen. Vamos, que hacia el final de la obra, ya estaba con media pierna afuera.
Dicho esto, hasta yo he acabado decepcionado con el final.
Se siente muy, muy incompleto. Entiendo el interés de dar un toque dramático a la obra y creo que concuerda con varios de los temas principales tratados, pero sigue siendo demasiado chocante. En dos capítulos todo se resuelve después de una de las decisiones narrativas más atómicas que Aka Akasaka podría haber hecho. Razonablemente, el impacto de esta decisión no consigue asentarse en nuestras cabezas durante suficiente tiempo para que entendamos sus consecuencias y sólo nos queda el shock puro y duro. Había muchas posibilidades para conseguir que este final fuese realmente poderoso después de un tercio final lento y cansado, pero es que no hay más capítulos. No hay nada. Es pim, pam, pum, vuelta a la "normalidad". Qué quieres que te diga, pero no me lo trago. Tras esta decisión, no hay normalidad a la que volver.
No recordaba semejante descenso de calidad desde "Promised Neverland", y al menos Promised puedo decir que sus dos primeros arcos son magníficos, ¿Oshi no Ko? Me gustaban los primeros arcos, sí, estaban bien. Bien, a secas. Lo dicho, soy más sobrio. No me gusta tanto el rollo "idol" y creo que el misterio y sus giros carecían de sutileza alguna en varias ocasiones. Y el romance aquí era del tipo que menos me gusta realmente. El toque shonen sobre los espectáculos se pierde en cierto momento y lo que nos queda... es un "teen drama".
Sí, "teen drama" es una buena descripción. Un "Riverdale". Un "Teen Wolf". Un puto "Patito Feo". Es un melodrama de relaciones con misterio que entremezcla una trayectoria semi-profesional que se pierde un poco con el tiempo. Hay escándalos, hay giros y se siente que la trama se contorsiona para buscar ese shock cada pocos capítulos. Es una telenovela hecha manga que ha conseguido captar a la gente por el tema "idol" (y admito que su prólogo y premisa no serían adaptables fácilmente al "live action"), pero que no deja de caer en los mismos tropos que la serie que ponen para las niñas sobre "divinas y populares". Que ojo, tiene su mérito captar a la gente y tiene su mérito crear unos cuantos personajes muy interesantes por los que se ha preocupado tanto la gente (yo admito que hay varios capítulos que me dejaron con la boca abierta), pero el problema de todo esto es que si el final no hace justicia a todos esos personajes... lo único que queda es un regusto amargo y que envenena todo. Yo al menos no he conectado tan fuerte para que me enfureciese el final, pero definitivamente, la experiencia es negativa y no recomendada.
27.5 out of 38 users liked this review