Kingdom Hearts, esa gran saga que nos ha acompañado durante años, con la genial inclusión de mundos de películas de Disney y personajes de los Final Fantasy más memorables, mezclando una historia curiosa e interesante.
La trama es la misma que en los juegos, pero con un ritmo mucho más rápido y cómico, recortando escenas o mundos pesados. Sora, un chico que vive en unas islas con sus amigos Riku y Kairi (sin Selphie, Wakka ni Tidus en esta versión), ve cómo su mundo es devorado por la oscuridad, separándolos. Sora llega a Ciudad de Paso, un lugar donde van quienes han perdido sus mundos, y allí conoce a León (Squall), Yuffie, Aeris, Cid Highwind y el mago Merlín. También encuentra a Donald, mago de la corte del Rey Mickey, y a Goofy, líder de su caballería, quienes lo acompañarán por orden del Rey. A lo largo del viaje vemos breves escenas que muestran qué fue de Riku, consumido por la oscuridad.
El estilo artístico encaja bien con la estética de Kingdom Hearts. El manga cubre todas las continuaciones y algunas precuelas. Es una obra corta —40 capítulos— que resume todo con rapidez y un tono ligero. El arte es sencillo pero funciona bien, y el ritmo acelerado busca contar lo esencial sin detenerse demasiado. Aunque no profundiza tanto, cumple con entretener y resumir de forma efectiva.
La realidad de este manga, es una utilidad sublime para los que quieren recordar lo que pasaba en los juegos pasados, a falta del mítico anime que suelen hacer algunos juegos, Kingdom Hearts lo acompaña con un manga relajado y tranquilo dándole una visión cómica y pasiva. La realidad se agradece para aquellos que quieran jugar a otro de los juegos podrán saber que ha pasado originalmente en la historia sin mucha dificultad, solo deben leer un poco y estar tranquilos, ya que esta adaptación es merecedora de una mención. Si que es cierto que en el manga, añaden mas protagonismo a personajes que realmente en la historia no hacían nada realmente, como es el caso de Cid, que salva en 2 ocasiones a Sora, añadiendo un punto mas a la relacion de Sora con Cloud sobre la búsqueda de ese alguien especial, la profundidad de la soledad de Riku tanto tiempo en la oscuridad, dar ese toque oscuro a los villanos que vigilan a nuestros protagonistas en todo momento
Kingdom Hearts, that tremendous saga that has accompanied many of us for years, with the incredible introduction of Disney movie worlds, along with characters taken from the most memorable and recognizable Final Fantasy games, all wrapped up in a curious and interesting mix of a story.
The story it presents is the same one we find in the games, but told at a much faster and more ridiculous pace, introducing more comedic moments to make the story more digestible, and cutting out some worlds or heavy moments. Simply put, Sora is a boy who lives on an island with his friends Riku and Kairi (here, Selphie, Wakka, and Tidus are not present), until one day the door to darkness opens and swallows everything, separating the three friends. Sora ends up in Traverse Town, a place where people go when they've lost their worlds. There, he befriends Leon (Squall), Yuffie, Aerith, and Cid Highwind, as well as the great wizard Merlin. He also meets his lifelong companions: Donald, the court magician of the great King Mickey, and Goofy, his knight commander, who offer their service to Sora as protectors and partners under the King’s orders. At times, there are flashbacks showing what happened to Riku, who has been consumed by darkness.
The artistic style adapts well to the Kingdom Hearts universe, covering all possible sequels of the saga and even some prequels. Honestly, it’s a short work — 40 chapters summarizing everything at a very rapid pace in a quirky way. There's really not much more to say about it that hasn’t already been said: simple art that fits the aesthetic well, a breakneck speed in storytelling without much explanation, jumping straight into the action — and that’s about it.