¿Alguna vez has pensado en las cosas que has querido en su momento? Algo que de chico habrías querido ser o tener, algo como ser alguien en la vida en un futuro lejano. Esos sueños que en la infancia tenían total sentido y ocasionaban que tu corazón lata más fuerte y rápido, aquel pensamiento que causaba una motivación para tu existir, aquello que te daba la confianza para ser quien eres y como eres y que guiaría tu vida. ¿Recuerdas eso?
Pues, Punyama Punpun no tenía eso. No del todo, tuvo algún sueño en su infancia, todo gracias a que conoció a Aiko Tanaka, la chica transferida que empezó a vivir cerca donde la escuela de Punpun. Él pensaba que todo lo que hacía tendría algún sentido en algún momento. Punpun siempre fue guiado gracias a que sus amigos o su familia le decían ciertas cosas que siempre se contradecían gracias a que todo lo que decían chocaba con lo que Punpun pensaba. Él dejaba que el rio fluyera en cierta manera, sus acciones eran impulsadas gracias a sus amigos o familia, habría muy pocas cosas en las que él tenía la voluntad de hacer, así fue en la mayor parte de su infancia. Hasta que conoció a su amor predestinado, Aiko ocasionó en Punpun ese sentimiento de enamorarse a primera vista, ocasionó que Punpun sienta algo de motivación por primera vez en su vida.
La vida de Punpun siempre se vio vista por altos y bajos, su familia se separó, ocasionó que uno de sus amigos sufriera un accidente, no pudo cumplir las promesas que le ha hecho a Aiko, estuvo alrededor de un incidente de incendio ocasionado un trauma y observó como lentamente murió su madre en su adolescencia después de sufrir también una violación de la esposa de su tío. Una vida turbulenta llena de más bajos que altos.
Punpun sufre de despersonalización, gracias a las experiencias que vive a través de todo el manga y su propio diseño ocasiona que a pesar de que podamos sentir algo de empatía por él, no podemos verlo del todo como un humano, a pesar de ver bosquejos de lo que podría ser su cara o su cuerpo, siempre vemos su forma de pajaro, pirámide o una forma algo rara.
No tiene una forma "propia" hasta el final del manga, lo que en si dificulta el ver a Punpun como alguien humano, vemos su evolución desde el prinicipio de la obra y al final. Punpun no es ni un héroe, ni alguien ejemplar. Es un espejo. De cuanto te puedes reflejar en la vida de Punpun, aún sabiendo lo problemático que puede ser su personalidad y su forma de ser, su función es reflejar de manera exitosa al lector en cierta manera. Porque, al fin y al cabo "es un manga para luchar contra la realidad, no para escapar de ella".
Nuestro protagonista cumple lo que se llama como Sujeto Descentrado, donde su identidad es inestable debido a la falta de figura paterna en la mayor parte de su vida, el mismo se ve como alguien inútil y además no entiende las normas sociales del todo al ser introvertido. Tambien la relación de Punpun y Aiko crítica de manera profunda al mito romántico moderno, este trata de "el amor otorga sentido a la vida, la pareja se rescata del sufrimiento mutuamente, y la unión produce identidad", pero el manga muestra justamente lo contrario, ya que el amor funciona de catalizador para que Punpun sienta mucho más la soledad que sufre desde hace rato, literalmente la primera vez que ve a Aiko desde su graduación es "Ella no es la Aiko que recuerdo". Esto hace que la relación entre ellos dos evolucione a algo tan enfermizo que ambos tienen una inseguridad fuerte el uno al otro y Aiko tiene miedo de Punpun y este ultimo no es feliz con ella, y peor, aquello de "la pareja se rescata del sufrimiento mutuo" es un tropiezo fuerte respecto a ambos, porque en el momento más fuerte de estos dos, el cual es el asesinato de Tanaka Mitsuko, donde aunque Punpun la golpeo bastante, ella vivía pero Aiko la terminó de matar, lo que ocasiona toda la fuga y el viaje a la mayoría de Japón y los arranques de ira y ataques de pánico de Punpun y Aiko respectivamente.
Oyasumi Punpun es una obra nihilista, la vida de Punpun en su mayor tiempo es carente de sentido trascendente pero continúa sin más haciendo que la inseguridad hunda más el pensamiento de Punpun. Nuestro protagonista no encuentra un significado a la vida pero tampoco se encuentra seducido con la idea de desaparecer. La persistencia de la vida sin teleología moral. No hay una "causa final" para todo lo que vivió Punpun, es tan aleatorio todo lo que pasó y trágico, que incluso después del final puede que aún no haya encontrado alguna meta y volver a sufrir errores.
Es mi primera obra de Inio Asano, puede que lea Solanin u otra obra de él, Oyasumi Punpun es un estudio narrativo del sujeto moderno, una persona real, un espejo al lector, también es una critica al romance ficticio, un análisis psicológico propio?, es una obra existencialista sin rendención teleológica. Oyasumi Punpun es una obra que duele.
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