

Mushishi es de esas obras que sino escarbas dentro del medio es probable que no sepas de su existencia. Como si de una obra de Chiaki Konaka o anime de los 80´s se tratase, actualmente nadie da un carajo por ellas excepto por un pequeño sequito de fans que las alaban como la segunda venida de Jesucristo.
Y la verdad es que entiendo este tipo de status. Mushishi al igual que varias de esas obras, su densidad, ritmo lento y conceptos poco convencionales, resultan repelentes al público general del medio, y sumado a su formato episódico y larga duración, es probable que incluso a los más acostumbrados a este tipo de historias incluso de duerman.
Y es que Mushishi como si se tratase de una película de Tarkovsky, es una historia en la que el foco principal en vez de ser la trama u algún acontecimiento emocionante, es más sobre como los personajes interactúa entre si y el entorno y conforme a ello reflexionan sobre alguna temática en específico. Y esa es otra razón por lo que la serie resulta poco convencional, si quieres entretenimiento aquí no lo tendrás, pero si quieres sentarte un rato a reflexionar sobre algún tema, este es tu lugar. Ya que alrededor del 90% de los capítulos toman algún tipo de temática que se desarrolla junto a la trama de este episodio en cuestión.
Y ese elemento es la espada de doble filo, ya que un punto en el que encuentras positivo, encuentras otro negativo. Y es que el formato episódico arruina este aspecto, ya que al no haber una trama establecida, la exploración temática hasta cierto punto se ve afectada al no poder expandirse de forma lineal, y otro aspecto que se puede ver tanto positiva como negativamente es la variación de temáticas que toca la historia. Por el formato esta en varios episodios toca temas completamente diferentes a los anteriores, haciendo que un episódico pueda tratar sobre aceptar las responsabilidades, el siguiente sobre la aceptación de la muerte de un ser querido, el siguiente sobre el valor de una vida con respecto a un pueblo, y así pueden ir variando las temáticas. Esto hace que por un lado los temas sean variados, haciendo que la serie no se vuelva repetitiva pese al formato, y que está a través de sus mensajes sea más trascendente con lo que quiere contar. Pero por el otro lado esto aumenta el problema del formato, que es que estos temas no se pueden expandir a gran escala, y junto a ello la variedad de estos hace que la serie no tenga cohesión alguna, ya que a diferencia de otras historias episódicas como Cowboy Bebop o Ergo Proxy, las cuales en su mayoría el formato era episódico, en estas las tramas formuladas seguían la misma temática, pero dándole un foco diferente a esta, haciendo que las temáticas al contrario se enriquezcan más en exploración, en cambio en Mushishi se siente como una rara mezcla de temas sin ningún tipo de relación puestas en una sola serie.
En cuanto a las fórmulas de los episodios he de decir que son muy competentes pese a las limitaciones que tienen. Primero se plantea una problemática relacionado a la intrusión de un elemento sobrenatural el cual nuestro protagonista debe de resolver utilizando sus conocimientos. En primera las problemáticas son bastantes variadas, ocurriendo un problema completamente diferente al anterior, ya sea el acontecimiento sobrenatural o el cómo afecta al entorno en el que desenvuelve la trama del episodio en cuestión. Los capítulos pese a su duración se desenvuelven de una forma muy buena y competente en cuanto a su presentación que se resumen en: Ginko llega a un lugar, le explican las cosas que pasan en ese lugar, intenta encontrar una solución, surge alguna complicación, y el problema se resuelve. Si bien la formula suena repetitiva, son los contextos y situaciones las que dotan a la serie de variedad, ya que si bien la fórmula es la misma, el cómo se desarrolla es diferente. Y con ello uno de los puntos que veo que menos mencionan de la obra y que la verdad a mí me gustó mucho son las conclusiones de los episodios, ya que estos no solo concluyen la trama desarrollada en los capítulos y dejando en claro la reflexión o mensaje de este, sino que también son las formas en como acaban, ya que las conclusiones o son positivas, haciendo que todo termina bien resolviendo la problemática, o terminan con una nota agridulce en la que si bien se resolvió el problema, quedan consecuencias permanentes de esta, como por ejemplo el capítulo del tipo que sus sueños se hacían realidad, en donde si bien se resolvió el problema, igualmente eso no soluciono que todos en el pueblo habían muerto y que básicamente este era inhabitable. Y esto tiene que ver mucho con la gravedad del asunto y que tan dispuestos estan los personajes en resolver el problema.
Y junto a ello uno de los elementos más importantes de estos episodios son los personajes, los cuales pese a la duración del episodio, al final terminan teniendo un desarrollo que va de la mano de la problemática y el tema del episodio. Y al igual que las tramas estos terminan siendo distintivos debido al problema, teniendo un conflicto a partir de esta, como la incapacidad de aceptar una muerte, el no poder dejar ir algo, o un sentimiento de remordimiento o culpa por algo del pasado. Y ese conflicto en cuestión es desarrollado apropiadamente en el capítulo, con el personaje madurando y dando paso a la conclusión.
Como podrán ver si bien el formato episódico es algo perjudicial hasta cierto punto, este está respaldado por una buena fórmula en sus episodios. Y uno de los puntos más importantes del por qué esta fórmula funciona, es el protagonista. Ginko es presentado como un tipo carismático que solo busca hacer su trabajo y nada más, este es en su mayoría es como la voz de la razón y el que solucionara la problemática debido a su experiencia. En si es caracterizado como un tipo relajado, tranquilo y bastante serio. Este es el personaje que posee mayor proactividad en toda la serie, siendo que es su trabajo el resolver la problemática, y en ello algunas veces este entra en debate con los pueblerinos sobre sus actos y el cómo maneja la situación, y en resumen es el que saca a colación las temáticas del capítulo. En si tiene una personalidad decentemente dimensionada, y con ello una especie de filosofía sobre la naturaleza y de la vida y el libre albedrio que da de que hablar en varios episodios, y también un trasfondo que si bien no es del todo profundizado, da a entender el porqué de su relación con los mushis. En resumen es un personaje que si bien no se desarrolló o no tiene un gran nivel de complejidad, en cuanto a caracterización es bastante completo, y es un protagonista lo suficientemente competente para una obra como esta.
Y otro punto que quisiera tocar y que no veo a muchos mencionar siquiera es la construcción del mundo. La serie en cuanto a esto es bastante eficiente. Hay varios pueblos con leyendas, leyes y mitos que justifican la forma de ser de los pueblerinos que muchas veces es cuestionada por el mismo Ginko por el cómo son moralmente. Y no solo el mundo terrenal, sino que el elemento del Mushi y el cómo se desarrolla en el entorno rebosa creatividad, siendo como una especie de youkais con una forma más abstracta, haciendo que se creen mitos acerca de estos, y también el cómo algunos estan sujetos a un ecosistema en específico como si de animales se tratase.
Y bueno, como hablar de Mushishi sin mencionar la ambientación y el apartado técnico. Visualmente la serie es destacable por sus hermosos fondos, llenos de detalle que (valga la redundancia) detallan muy bien en la naturaleza de los escenarios, no exagero al decir que cualquier frame de la serie sirve para ser tu próximo fondo de pantalla o marco. Y con ellos el uso de estos fondos sirve para denotar lo que quieren representar algunas escenas, alunas veces con lo místicos y peligrosos que son los Mushis, o la tranquilidad y calma de algún pueblo. Y el apartado sonoro no se queda lejos, al punto de que la música es algo indispensable en esta serie, la música refuerza esa aura mística y a la vez densa y relajante de la serie a través de melodías lentas que pegan con el ambiente o el momento en cuestión. Y a través de estos elementos la atmosfera general del show es bastante tranquila, y esto se potencia más por el ritmo tan calmado de la obra y por qué fin de cuentas es un slice of life.
Y ya para ir concluyendo porque me canse de escribir. Mushishi al final, es una buena serie. Pese a lo perjudicial que es su formato hasta cierto punto, la obra ofrece una exploración temática si bien algo limitada, bastante competente debido a la fórmula de sus episodios, personajes, conflictos y resoluciones. Sin lugar a dudas es una serie que no es para todos, la mayoría seguro no darán un carajo, y he de admitir que yo fui de esa mayoría hace ya un tiempo. Pero lo unico que puedo decir es que al menos denle una chance, ya que si bien probablemente llegue a no gustar por sus muy importantes defectos, realmente es una gran experiencia que dudo que se vuelva a repetir dentro del medio.
7/10
5 out of 7 users liked this review